El desmaquillante y su evolución actual
- Hanil Ich
- 27 mar 2022
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Diariamente se acumulan en el rostro infinidad de sustancias (maquillaje, partículas de elementos contaminantes, bacterias, etc.) que, de no retirarse mediante una adecuada limpieza, resultan nocivas para el cutis. La piel, sin estos cuidados, presenta un aspecto envejecido, está seca y falta de luminosidad.
La higiene facial contempla el uso de agentes limpiadores, también denominados desmaquillantes. Estos productos están formulados con ingredientes que disuelven y retiran el maquillaje, eliminan bacterias y suciedad y proporcionan suavidad y elasticidad a la piel.
La limpieza del rostro es necesaria por la noche, para eliminar los restos de maquillaje o de polución que se acumulan sobre la piel; y por la mañana, para suprimir el exceso de sebo segregado durante la noche. También es imprescindible para favorecer la efectividad de cualquier tratamiento, ya que una piel limpia es mucho más receptiva a cualquier producto.
La evolución en las ventas de estos cosméticos ha sido, en general, negativa. Únicamente los limpiadores faciales han conseguido un modestísimo +1% respecto del año anterior. Los tónicos retroceden un 5% y los desmaquillantes de ojos, otro 2%.
Los limpiadores faciales constituyeron el grupo con una mayor facturación: se vendieron 1.140.000 unidades (62,5% del segmento) por un importe de 8,50 millones de euros (64,8%).
El grupo de los tónicos faciales consiguió un 19,4% (2,54 millones de euros), resultado de sus 422.000 unidades vendidas (23,1%). Y finalmente, los desmaquilladores de ojos obtuvieron un 15,9% de las ventas (2,08 millones de euros) gracias a sus 262.000 unidades (14,4%).
En las farmacias españolas podemos encontrar un importante número de productos definidos como limpiadores faciales, concretamente 173 según los últimos datos, comercializados por 87 laboratorios distintos.
Las ventas durante el período analizado (12 meses finalizados en marzo de 2008) alcanzaron los 8,5 millones de euros y fueron de 1.140.000 las unidades.
El 59,3% de este total de ventas fue para los limpiadores faciales sin aclarado; un 21,9% correspondió a los limpiadores que precisan de un aclarado posterior y finalmente, el 18,8% restante, a las toallitas limpiadoras.
Los desmaquillantes suelen agruparse en tres segmentos: por un lado tenemos aquellos productos que no necesitan aclarado posterior a su aplicación, y los que en cambio, si lo necesitan. Las toallitas desmaquillantes constituyen el tercer grupo de productos que podemos encontrar dentro de este mercado.
La eficacia de todos estos productos es similar: escoger uno u otro dependerá de las necesidades y preferencias personales de cada usuario.
Tónicos. Los tónicos acondicionan la piel después de haber aplicado un limpiador. Son estimulantes de la irrigación sanguínea superficial, con propiedades refrescantes, tonificantes, calmantes, astringentes y estabilizantes. Aunque su uso no está generalizado, son muchas las personas que gustan de la sensación de frescor que aportan.
Desmaquilladores de ojos. Los desmaquilladores de ojos tienen fórmulas más suaves y adecuadas para esta zona tan delicada y sensible del rostro. Un buen desmaquillador ocular limpia en profundidad los restos de maquillaje (mascara de pestañas, sombra de ojos, etc.), tiene una formulación específicamente adaptada a la piel periocular y, sobre todo, no es irritante para los ojos (debe tener un pH adaptado al pH natural de la lágrima).
En resumen, podemos decir que los productos desmaquillantes llegaron para mejorar la salud facial de las personas, pero de igual forma hay desmaquillantes que no le cae bien a todas las personas, por lo cual se tomó la decisión de crear al desmaquillante “Hanil Inch” este mismo en fabricado con productos naturales para que no sea dañino para la piel, adicional a ello el producto se adapta a todo tipo de piel por lo cual no suele dañar a nadie.

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